lunes, 6 de junio de 2011

" Like a princess, un palacio en el Caribe: Hotel Nicolás de Ovando "

Muy buenas a todos!

Después de varios días de sequía como blogger, vuelvo a contaros más experiencias de hoteles.

Esta vez, os traslado a mi nueva ciudad de residencia por una temporada, Santo Domingo (R. Dominicana) y hasta un lugar muy especial, con mucho "charm"...

El Hotel Nicolás de Ovando, es un palacio de la época colonial totalmente reformado, y transformado en un precioso hotel  boutique 5 estrellas, sin perder ni un ápice de su esencia y su historia.

La ciudad colonial de Santo Domingo, está considerada  patrimonio de la humanidad por la Unesco.

El edificio del palacio Nicolás de Ovando data del año 1502 y lo han sabido conservar muy bien.

Toda la zona colonial de la ciudad merece una visita, pero este palacio tiene algo diferente, un halo que lo envuelve, mucho encanto y romanticismo.

A mi al menos me lo parece, será porque soy andaluza y me recuerda mucho a mi tierra por su arquitectura, los jardines, los arcos, las columnas, las fuentes, los patios, la fachada de piedra y pintada de blanco...

Desde que entras en el hotel, el ambiente que le rodea te transporta a otra época...





El lobby es precioso...





Las habitaciones son todas exquisitas, las podeis elegir tanto de estilo moderno  como coloniales.

Ambas son cómodas, y los baños son modernos y acordes con la categoría del hotel...

Pero si pasáis por aquí, os recomiendo reservar una habitación de estilo colonial, realmente merece la pena la experiencia de alojarte en una habitación de un palacete de la época del descubrimiento de América!

Han mantenido la arquitectura original del edificio y las estancias son muy amplias...

Las camas con dosel, los muros de piedra, los arcos que envuelven la habitación, el suelo de barro, las ventanas de madera, los techos altos con vigas de madera vistas...y la decoración es más acogedora...te sientes realmente como una princesa!

Modernas




Coloniales






Creo que una imagen vale más que mil palabras...no os parece precioso?




Los bares y restaurantes del hotel son muy elegantes, la madera del mobiliario, sus mesas y sillas , y por supuesto el trato y atención de sus empleados es fantástico.




Los restaurantes de los patios son espectaculares.

Tomar la cena a media luz, música agradable, un buen vino y la mejor compañía...es un plan perfecto!

Incluso sino no os alojáis en el hotel, merece la pena una visita para almorzar o cenar.






Los desayunos bufet increíbles, y en los restaurantes a la carta sirven platos deliciosos, muy bien presentados, la atención buenísima y todo súper sabroso.




Así organizaron un evento en el patio principal...

Las instalaciones exteriores son igualmente tan coquetas como el interior del hotel, la piscina, los patios, los pasillos...es todo una maravilla!





Los salones para eventos y reuniones son majestuosos...





En definitiva, un hotel muy especial, ideal para descansar, trabajar, para cenar, relajarse y perderse por sus rincones llenos de historia.

Espero os guste esta interesante propuesta, un alojamiento diferente en plena ciudad caribeña...

Un abrazo a todos!

lunes, 23 de mayo de 2011

Vivir en un hotel, lujo o necesidad?

Reflexionando este finde sobre mi situación actual y lo que conlleva el traslado a otro país, búsqueda de una vivienda, adaptación al nuevo entorno, y mientras todo esto pasa, vivir en un hotel...me he puesto a pensar sobre ello...en las ventajas e inconvenientes de esta situación y me he acordado de alguna que otra historia relacionada con el tema ...

Para empezar, parece que encontrar casa en este lugar, no es tan fácil como pensaba.

Después de haber seleccionado varios apartamentos por internet y de concertar citas para verlos, no me decido.
No me convence la ubicación o no me gusta del todo la casa...y es que el listón está bien alto cuando tienes la suerte de tener una casa preciosa y a tu gusto, pero taaaan lejos... ( mi casa, mi teléfono...jeje)





En resumen aún no he visto ninguna en la que al entrar diga: ESTA ES!, supongo que me entendéis...

Pensándolo bien (y porque quien no se consuela, es porque no quiere), he empezado a visualizar las ventajas de vivir en un hotel por una temporada...

Comenzando por la parte de no preocuparte para nada de la limpieza, de la comida, de ir al super a comprar, de la colada, las sábanas, las toallas, la plancha...y sobre todo, lo mejor para mi el desayuno, que es la comida que más me gusta y nunca tengo tiempo para recrearme...y en los hoteles me chifla!





Por lo tanto, vivir en un hotel tiene que ser fantástico , no?

Pero, los hoteles están concebidos en nuestra mente como lugares de transición...lugares de paso.

Los adoro, pero mis estancias en hoteles son siempre por trabajo, negocios, una escapada con mi chico, una aventura con las amigas...evocan vacaciones, sensaciones que te quedan para el recuerdo con los detalles como: las sábanas blancas, el albornoz suave que tanto me gustó, aquel Spa tan maravillo, la conferencia inolvidable en una sala increíble, una cena a la luz de las velas, las vistas desde la terraza, un plato exquisito, las personas con las que compartiste estos momentos...los colores, los olores...





Sí, sí, al principio todo muy bien, pero te terminas cansando de todo esto...me sé la carta del restaurante de memoria y la visita del room service es como si tu vecino o un familiar viniera a verte, jajaja!





Ahora que ya han pasado algunas semanas, todas estas sensaciones de las que os hablaba, pasan a un segundo plano y cogen fuerza las relaciones personales con los empleados del hotel, que ya saben lo que vas a pedir de beber antes de decirlo, no hace falta que les digas el número de habitación al pedir la cuenta, ni que falta champú...es como tener una familia más.

Es más, el entorno lo haces tuyo, el minibar se convierte en tu frigorífico, el escritorio en tu despacho/comedor y la recepción es tu salón favorito...





Pensando en escribir este post, me acordé de una historia entrañable que me contó durante una cena de empresa, el director de un hotel de mi ciudad...me decía que había llegado como director al hotel hacía sólo unos meses, después de que la cadena para la que trabajaba lo destinara allí,  para gestionar el hotel y su reforma integral.

Me contaba que en el hotel había alojado un huésped desde hacía  más de treinta años, yo me quedé alucinada al escuchar lo que me decía...

Como os podéis imaginar, era un anciano encantador que llevaba allí toda la vida, había sido notario, ahora ya jubilado y no tenía familia...

La única preocupación de este señor en los últimos tiempos, era la reforma que se iba a acometer en el hotel, llegó a pedirle al director que por favor no reformaran su antigua habitación...que era toda su vida y que no se veía viviendo en otro lugar diferente...y eso que es un señor (según me contaba el director), que se conformaba con poco...no le ponía pegas a nada, ni a la comida, los horarios,  la limpieza, era el huésped perfecto...

Al final lo convencieron de que el cambio era a mejor, gracias a que le respetarían la misma habitación en cuanto terminaran las obras; mientras tanto accedíó a cambiar a otra estancia mientras esperaba, pero esta vez sí se puso protestón y costó convencerlo, jejeje, aunque finalmente me confirmaba un tiempo después, que el anciano y huésped ilustre estaba encantado con el cambio.




No os parece increíble?, se había hecho a vivir de esta manera y no quería cambiar...si va a ser verdad eso de que las personas somos animales de costumbres...

Realmente pienso que buscaba una familia, huía de la soledad, ya que pudiendo haber pagado una casa y lo que quisiera, porque era un señor adinerado, decidió estar rodeado del personal del hotel.


 

Por eso les digo a los que piensan que vivir en un hotel es un lujo, que se equivocan, es una necesidad, ya sea de un techo donde cobijarte o de compañía.

Espero no tener que pasar treinta años en un hotel, jajaja! y encontrar piso pronto, esta tarde hacemos un nuevo intento!tengo buenas vibraciones con esta casa...a ver si por fin nos decidimos.

Ya os contaré.
Un abrazo muy fuerte.

Hasta pronto!

domingo, 15 de mayo de 2011

Business is Business: Hotel Confortel Atrium

Muy Buenas a todos, por fín funciona Blogger! y puedo contaros más historias sobre hoteles...

Esta semana he estado alojada tres días en un hotel de Madrid y me ha sorprendido gratamente.

A pesar de ser un hotel de negocios y estar en una zona aparentemente sin mucha "chicha" dentro de la ciudad de Madrid, la experiencia ha sido muy buena.

Os hablo del Hotel Confortel Atrium, en la zona de Arturo Soria...está rodeado de edificios de oficinas de grandes empresas, pero el barrio es muy agradable, la zona es tranquila y hay muchos bares, restaurantes y el centro comercial está a tres minutos a pie...



Este moderno 4 estrellas de reciente apertura sorprende por su arquitectura y espacios abiertos muy bien aprovechados, que hacen concesiones tanto a la estética como a la ergonomía, dando todas las facilidades para que el huésped pueda trabajar y  además sentirse como en casa.






El atrio acristalado en la entrada el hotel, donde se encuentra el lobby es lo más llamativo, y le da nombre al establecimiento.






A lo largo del mismo se distribuyen varias áreas, todas exquisitamente decoradas con piezas únicas de diseño, zonas de lectura, relax, televisión, bussiness center, zona meeting con mesas, bar y la terraza que es preciosa y de agradecer ahora que comienza el buen tiempo.



 

Las habitaciones son amplias, decoradas en estilo moderno y minimal, con grandes ventanales.
La cama es grande y muy cómoda así como las almohadas...



Me gustaron los detalles de los papeles de la pared con unas texturas chulísimas y el vinilo de la puerta del baño.




El baño está muy bien todo muy nuevo, los colores me gustaron mucho...eso sí había pocas amenities...lo justo y necesario.





El teléfono me llamó la atención, qué teclas tan grandes! supongo que como Confortel pertenece al grupo ONCE, estos detalles de accesibilidad son una premisa para ellos.

El restaurante me ha encantado, la comida es buenísima!
Todos los platos son deliciosos, así como su cuidada presentación, el servicio y las atenciones de sus empleados, en resumen un ambiente muy agradable.



El desayuno buffet es abundante, de calidad y muy variado.

Es un hotel muy cosmopolita, te ves desayunando o cenando con personas de varias nacionalidades que se desplazan por trabajo, se oye hablar italiano, inglés, chino, alemán, francés, japonés...es muy divertido.



Espero os guste esta nueva propuesta para los que paséis por Madrid...de momento no vuelvo a Europa por un tiempo ni a casa en España, me he mudado al Caribe por una temporada...síiiii!!!!, pero no significa por ello, que no siga viajando, ya que es sin duda lo que más me gusta hacer y lo que más me enriquece...

En breve os propondré más opciones al otro lado del charco, aún soy presa del Jet-Lag...

Mil gracias a todos por estar ahí.

jueves, 28 de abril de 2011

"Carino hotel en la Ciudad Eterna: Hotel Albergo Ottocento"

Roma la ciudad eterna, para mi "eternamente Roma".

Qué magnífica ciudad, cómo te engancha y envuelve entre sus callejuelas de piedra, sus cálidos tejados, sus aromas, los colores, la luz, su historia que  se desborda y desparrama en cada esquina que doblas...no me canso de pasear por esta maravilla de lugar, siempre sorprende.


Uno de los hoteles que más me gusta de Roma, y donde me he alojado en varias ocasiones y también en esta última escapada, es el Hotel Albergo Ottocento.

Este pequeño y coqueto 4 estrellas, se encuentra en pleno centro de la ciudad, tan céntrico que si te asomas a la esquina de su calle, ves el obelisco de la Plaza de España a tan sólo 200 metros, está a un tiro de piedra de todo lo que hay que ver en la ciudad y paseando llegas a todos lugares emblemáticos.




El Albergo Ottocento está en un antiguo edificio de una callejuela preciosa del centro, totalmente rehabilitado, es un hotel boutique de esos en los que te hacen sentir como en casa.





Las habitaciones de estilo clásico, son súper acogedoras, la amplitud depende del tipo que elijas, ya sean estándar, suite o dúplex, todas magníficas y muy importante, están acorde a la categoría del hotel.

Las camas comodísimas, y los tejidos fantásticos.











Casi todas cuentan con un balcón, con contraventanas de madera que la hacen tan romántica...





Los baños me encantan, los materiales de gran calidad marmol, griferías de bronce, la ducha es una maravilla! y las amenities deliciosas...la limpieza es impecable.








Al ser un hotel pequeño, no tiene grandes instalaciones, pero sí rincones donde desconectar de la ciudad y descansar, como su cafetería y la terraza de la azotea, que me chifla! tiene unas vistas preciosas de los edificios de alrededor y es muy tranquila.










Los desayunos se sirven en el bar-restaurante de la planta baja, pequeño y cosi como todo el hotel, el catering es muy variado en bollería, que está para chuparse los dedos, frutas, algo de embutidos, pero no sirven platos calientes.
Eso sí, todos los alimentos muy bien presentados y de calidad excelente.





Para cenar, el restaurante es una buena opción, donde poder degustar diferentes variedades de la rica gastronomía italiana y a buen precio.





También se puede ir por negocios, cuenta con un par de salones para reuniones que son preciosos.




El personal es muy amable y siempre dispuesto a ayudar o resolver dudas a sus huéspedes, también podéis contratar desde el hotel servicios de taxi, excursiones programadas...





Espero os guste el post y os sea de utilidad la info,  de verdad que recomiendo este hotel a los que pasen alguna vez por Roma; es una gozada alojarse en sus habitaciones, tranquilo, acogedor y en pleno centro, un privilegiado enclave desde donde poder pasear por sus  bonitos alrededores.

Hasta la próxima! a ver si me organizo un poco, porque estoy de mudanza...otra vez! desde luego tengo un máster en mudanzas seguro, jajaja! espero que salga todo bien.

Esta vez me marcho al otro lado del charco, pero durante una larga temporada...estoy muy contenta ya os contaré.

Un abrazo a todos.

lunes, 11 de abril de 2011

"Un paseo por las nubes: Hotel Eurostars Madrid Tower "

Os muestro esta vez, uno de los mejores y más emblemáticos establecimientos de la actual planta hotelera española: Hotel Eurostars Madrid Tower.





La propuesta no puede ser más apetecible, ya que además de disfrutar de un hotel que ofrece todos los lujos a sus huéspedes, inagurado hace sólo dos años, este establecimiento permite disfrutar de una magnífica experiencia sin salir de la capital de nuestro país.

A veces, no hace falta organizar grandes viajes, para poder experimentar nuevas sensaciones, y muy diferentes a las que estamos acostumbrados, ya que pasar unos días alojados en un rascacielos es algo peculiar.

Me he alojado en el Madrid Tower un par de noches por motivos profesionales, y ha sido increíble...el evento al que asistí, se celebró en la planta más alta abierta al público, un piso 50 con grandes ventanales, desde donde poder divisar todo Madrid y los rascacielos aledaños...es espectacular!

Mi habitación estaba en la planta 23, y también tenía vistas la ciudad y hasta la sierra se veía desde el gran ventanal.

La arquitectura del edificio es brillante, una torre de planta oval y fachada de paneles de cristal.
El rascacielos tiene 60 pisos, los 10 últimos de uso interno del hotel con instalaciones,oficinas...el Madrid Tower cuenta además con amplios salones para eventos y convenciones, todos con un diseño y decoración cuidados al detalle.




El lobby es una de las zonas más bonitas, muy elegante y decorada con un gusto exquisito.




Las habitaciones son alucinantes, con decoración de estilo moderno, su mobiliario de diseño y gran calidad en los materiales, las paredes forradas en madera, piel y tejidos, cuenta con una iluminación excelente con distintas opciones y combinaciones para leer, relajarse, ver la tele...tiene todos los avances en tecnología, teléfono fax con gran pantalla, cortinas motorizadas...




La cama es comodísima, amplia, con lencería de tejidos de esos que te envuelven al dormir.




Personalmente lo que más me ha gustado ha sido el baño, está comunicado a la habitación con una cristalera, que a su vez está cubierta por una pared de gruesos paneles de madera, que se abren y cierran, teniendo como opción tener visibilidad al mismo o cerrarlo desde la habitación.




La amplia bañera está situada al lado del ventanal, y las amenities para darte un relajante baño son deliciosas! también tiene recinto separado para la ducha con columna de hidromasaje, que no está nada mal...en conjunto es un recinto precioso.

Las instalaciones son super modernas, y los ascensores rapidísimos, da un poco de cosquilleo en la barriga al subir y bajar tan rápido.

El desayuno lo sirven en la planta 30, los salones son panorámicos, y desayunas viendo despertar la ciudad...el buffet es estupendo, tanto por la variedad y calidad de productos, como por el servicio prestado por sus trabajadores, son muy atentos y amabilísimos.




Para terminar podéis relajaros en su Spa, por supuesto con vistas y panorámico también, no me digáis que no es un buen plan para desconectar y estar cerquita del cielo, en cuerpo y mente, jejeje! estuve para verlo, pero esta vez me quedé con las ganas de poder probarlo "el trabajo manda", qué se le va a hacer.



Como véis, se puede disfrutar de una experiencia distinta sin irnos muy lejos, incluso para los que viven en Madrid es una escapada genial, no os apetece organizar una cenita en el fabuloso restaurante con vuestra pareja...relajaros con una sesión de Spa en las alturas...y todo ello sin salir de Madrid, es fantástico!




El buen sabor de boca que deja una estancia en un hotel de estas características, es difícil de superar.
La próxima visita, por supuesto será de relax...porque ese Spa panorámico me está quitando el sueño...

Hasta la próxima!